Lax’n’Busto reaviva la magia de Pedralbes: un viaje nostálgico al rock
El pasado domingo 13 de julio, los emblemáticos Jardines del Palau de Pedralbes se convirtieron en epicentro de la música catalana. Con las entradas agotadas, Lax’n’Busto regresó por fin en formación original —tras 20 años— para repasar lo mejor de su trayectoria ante una multitud apasionada en Les Nits de Barcelona
Un reencuentro largamente esperado
Tras más de 20 años, Lax’n’Busto volvió a escena en su formación original. Liderados por el carismático Pemi Fortuny, la banda —compuesta por Jesús Rovira, Jimmy Piñol, Cristian Gómez Montenegro y Eduard Font— ofreció un repertorio que navegó por sus himnos más memorables, sin dejar de lado temas más recientes y alguna que otra joya menos conocida. El público, entre la emoción y la euforia, coreó cada estrofa como si el tiempo no hubiera pasado.
El regreso de Pemi Fortuny al frente del grupo marcó un punto de inflexión: no solo por la carga simbólica del reencuentro, sino por la conexión casi eléctrica que logró con la audiencia desde el primer tema. Con la seguridad de quien ha pisado muchos escenarios y la emoción de quien regresa a casa, el vocalista fue el hilo conductor de una noche mágica.
Clásicos que resisten el paso del tiempo
La banda desplegó un setlist que incluyó temas infalibles como “Llença’t”, “Tornarem”, “No dubtis” y “Tu ets la millor”, que provocaron ovaciones y más de una lágrima. Pero también hubo espacio para piezas más recientes y arreglos reinventados que demostraron que Lax’n’Busto no vive solo del pasado, sino que sigue en plena forma creativa.
Los músicos, perfectamente sincronizados, ofrecieron un espectáculo donde la solidez técnica se equilibró con la entrega emocional. La producción sonora, medida y envolvente, permitió disfrutar cada matiz de guitarras, teclados y voces, realzando una puesta en escena sobria pero efectiva.

Una conexión generacional
Uno de los aspectos más sorprendentes del concierto fue la diversidad del público. Entre los asistentes, se mezclaban fans históricos que han seguido a Lax’n’Busto desde los años 90 con jóvenes que quizás descubrían sus canciones por primera vez. Esta conexión intergeneracional no es casualidad: la música del grupo ha sabido evolucionar sin perder su esencia, logrando permanecer relevante para distintas audiencias.
La banda supo leer esa mezcla de generaciones, ofreciendo momentos íntimos entre canción y canción, compartiendo anécdotas y agradecimientos, y recordando con cariño los inicios de su carrera. Fue un espectáculo con corazón, donde cada acorde parecía tener un eco emocional en algún rincón del pasado de los asistentes.
Una noche redonda en todos los sentidos
El evento comenzó puntualmente a las 22:00 h en el escenario principal de Les Nits de Barcelona, con un aperitivo musical a cargo del joven cantautor Henrio en el Escenario Alhambra. Una propuesta emergente que contrastó con la veteranía de los protagonistas de la noche, pero que sumó a la experiencia con sensibilidad y talento.
Las luces, el sonido y el entorno natural crearon una atmósfera que transformó el concierto en una experiencia inmersiva. Las palmas, las voces del público y los gestos de complicidad entre los músicos construyeron una comunión que pocas veces se logra en espectáculos multitudinarios.
Rock en catalán con alma
El regreso de Lax’n’Busto a los escenarios en esta gira estival —que también pasará por Manresa, Sitges o Cambrils— es una afirmación contundente: el rock en catalán está vivo, tiene historia, y sigue siendo necesario. Su capacidad para emocionar, movilizar y conectar está intacta. En tiempos de fugacidad musical, su concierto en Pedralbes fue un recordatorio del poder de las canciones que perduran.
En resumen
El concierto de Lax’n’Busto en Les Nits de Barcelona fue mucho más que un recital: fue un acto de reencuentro, de celebración y de reafirmación de una identidad musical que marcó a toda una generación. Una noche inolvidable donde el tiempo pareció detenerse, y donde cada acorde reavivó recuerdos y sembró nuevas emociones.


