5 mejores restaurantes y bares para comer croquetas en Barcelona (parte II)
Si pensabas que ya lo habías probado todo en el universo de las croquetas, Barcelona vuelve a sorprenderte. La ciudad condal continúa reinventando este clásico de nuestra gastronomía con propuestas que combinan técnica, producto de calidad y una creatividad sin límites. En esta segunda parte de nuestra ruta, exploramos nuevos espacios donde las croquetas se convierten en auténticas protagonistas: desde reinterpretaciones gourmet hasta recetas que rinden homenaje a la tradición con un giro contemporáneo. Prepárate para seguir descubriendo algunos de los mejores rincones donde comer croquetas en Barcelona y dejarte conquistar, bocado a bocado.
1. Tapeo
En el barrio del Born, Tapeo es conocido por sus tapas creativas y su cocina de mercado. Sus croquetas son un claro ejemplo de cómo un plato clásico puede reinventarse. Destacan especialmente las croquetas de morcilla y las de setas, que combinan sabores intensos con una textura cremosa que se deshace en la boca. Sin duda, una parada obligatoria para quienes buscan croquetas en Barcelona con un toque gourmet.

2. Cata de Catacroquet

En Cata by Catacroquet, situado en Poblenou, las croquetas son mucho más que un simple aperitivo: son el corazón gastronómico del local.Este restaurante se ha consolidado como un destino imprescindible para los amantes de las croquetas gracias a su enfoque creativo y sofisticado.
Aquí puedes probar una amplia variedad de croquetas artesanales, desde clásicos reinventados como la croqueta de jamón de bellota hasta combinaciones exóticas como la de pollo al curry con crujiente de arroz o la de atún con kimchi y toque de wasabi, que demuestran la audacia culinaria del chef.
3. Croq & Roll Croqueteria
En Croq & Roll Croqueteria, con locales vibrantes en Gràcia y en Villarroel que celebran el espíritu creativo de la gastronomía urbana, las croquetas son la gran estrella de su carta. Nacido de la pasión de dos chefs barceloneses por reinventar este clásico español, Croq & Roll ha hecho de las croquetas un arte con más de una veintena de versiones que van desde las más tradicionales hasta las más atrevidas y originales.
Aquí puedes encontrar croquetas de autor como pollo a la parmesana o berenjena asada con provolone y miel, junto a creaciones más atrevidas como calamar en su tinta o la exótica gorgonzola con pera, que demuestran el enfoque creativo del local hacia este aperitivo tan emblemático.

4. Fat Veggie

En Fat Veggies, el restaurante vegetariano y vegano del Eixample barcelonés que celebra la cocina creativa a base de vegetales, las croquetas de temporada ocupan un lugar especial en la carta como ejemplo de cómo los clásicos pueden reinventarse con ingredientes vegetales y sabor único.
Aquí las croquetas se elaboran con productos de temporada y un enfoque artesanal, muchas veces incorporando vegetales como brócoli o pimiento rojo en su interior, y se sirven con salsas que aportan un giro fresco y moderno a este aperitivo tradicional.
5. Bar Mut

En pleno Eixample, Bar Mut destaca por su cocina creativa y su ambiente elegante. Sus croquetas de pollo y de jamón son un clásico, mientras que su versión con setas y trufa sorprende a todos los que buscan algo diferente. La combinación de ingredientes frescos y técnicas de alta cocina hacen que cada bocado sea memorable.
Consejos para seguir explorando croquetas en Barcelona:
- Atrévete con sabores inesperados: Ingredientes como mariscos, quesos intensos o elaboraciones de autor elevan la croqueta a otro nivel.
- Valora la textura: Una buena croqueta debe ser crujiente por fuera y extremadamente cremosa por dentro, casi fundente.
- Déjate guiar por el local: Muchos restaurantes fuera de carta ofrecen croquetas especiales del día que merecen la pena descubrir.
- Acompaña con intención: Desde vermuts artesanos hasta vinos naturales, la elección de la bebida puede transformar la experiencia.
Barcelona sigue consolidándose como un destino imprescindible para los amantes de las croquetas. Esta segunda ruta demuestra que la ciudad no deja de evolucionar, apostando por propuestas cada vez más sofisticadas sin perder la esencia de este icono gastronómico. Tanto si buscas tradición como innovación, cada parada es una oportunidad para redescubrir uno de los bocados más queridos de nuestra cocina. Y lo mejor es que esto no acaba aquí: aún quedan muchas croquetas por descubrir.
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