The Alan Parsons Project celebra los 50 años de historia en Blaumarí
Redacción: Tamara Sánchez | Fotografía: Toni Moreno| Vídeo: Georgina Busquets
Alan Parsons conquista Blaumarí con una noche inolvidable de rock sinfónico frente al Mediterráneo.
Hay conciertos que se disfrutan y otros que se viven como un viaje en el tiempo. El de Alan Parsons Live Project en Blaumarí Music Port Vell perteneció, sin duda, a esta segunda categoría. Frente al Mediterráneo, con un escenario flotante y un recinto prácticamente lleno, el músico británico ofreció una actuación que confirmó por qué continúa siendo una de las grandes figuras del rock progresivo y del sonido más refinado de las últimas décadas.
VIP Style Magazine asistió como medio acreditado a una de las citas más esperadas del festival, una velada marcada por la nostalgia, la excelencia musical y un público entregado desde los primeros acordes hasta la ovación final.
Un concierto para celebrar medio siglo de historia

La actuación de Alan Parsons Live Project en Blaumarí adquirió un significado aún más especial al coincidir con una fecha cargada de simbolismo. El 25 de junio se cumplieron exactamente 50 años de la publicación de Tales of Mystery and Imagination – Edgar Allan Poe (1976), el álbum con el que nació The Alan Parsons Project y que marcó el inicio de una de las trayectorias más influyentes del rock progresivo y sinfónico.

Lejos de tratarse de una simple coincidencia en el calendario, la efeméride se reflejó también en el repertorio. Buena parte del concierto estuvo dedicada a revisitar las composiciones de aquel trabajo fundacional, un disco conceptual inspirado en la obra de Edgar Allan Poe que supuso una revolución por su ambición artística, su impecable producción y su manera de fusionar literatura, rock y experimentación sonora.


Cinco décadas después, aquellas canciones siguen conservando la capacidad de transportar al público a un universo sonoro único, demostrando que el paso del tiempo solo ha engrandecido su legado.
Un viaje por los álbumes que definieron una época
Más allá del homenaje a su primer disco, el concierto se convirtió en un recorrido por algunos de los capítulos más emblemáticos de la discografía de The Alan Parsons Project.

El repertorio fue enlazando composiciones pertenecientes a álbumes fundamentales como I Robot, Pyramid, The Turn of a Friendly Card y, por supuesto, Eye in the Sky, probablemente el trabajo más popular de la formación y responsable de algunos de los temas más reconocibles de la historia del rock.
Cuando comenzaron a sonar los acordes de Eye in the Sky, el ambiente alcanzó uno de sus momentos más emotivos. El público acompañó cada nota con entusiasmo, consciente de estar escuchando una de esas canciones que han trascendido generaciones y continúan ocupando un lugar privilegiado en la memoria colectiva.
Especialmente significativa resultó también la interpretación de La Sagrada Familia, un tema que adquirió un simbolismo especial al sonar en Barcelona, frente al Mediterráneo y a escasos kilómetros del monumento que inspiró su título.

Más que una sucesión de canciones, Alan Parsons construyó un auténtico viaje por cinco décadas de música, recordando cómo cada álbum fue ampliando un universo creativo que continúa siendo referencia para músicos, productores y amantes del rock progresivo.
Con un recinto lleno y el Mediterráneo como telón de fondo, Alan Parsons ofreció en Blaumarí un concierto donde la elegancia musical, la nostalgia y la impecable calidad instrumental volvieron a demostrar por qué su legado sigue más vivo que nunca.
Un escenario único para una leyenda del rock
La propuesta de Blaumarí vuelve a demostrar que la experiencia de un concierto va mucho más allá de la música. La combinación del mar, la brisa de una noche de verano y un formato íntimo convierte cada actuación en algo especial.

En ese entorno privilegiado apareció Alan Parsons acompañado por la sólida formación que integra su Live Project, un grupo de músicos de enorme nivel que lleva años trasladando al directo la complejidad sonora que caracteriza el universo del artista británico.
Desde el primer momento quedó claro que no sería un concierto cualquiera. La precisión instrumental y la calidad del sonido hicieron honor a la trayectoria de un músico cuya carrera siempre ha estado ligada a la excelencia técnica, tanto como productor e ingeniero de sonido como compositor.
La cercanía de Alan Parsons
A pesar de su legendaria trayectoria, Alan Parsons se mostró cercano durante toda la actuación.

Entre canción y canción se dirigió al público en varias ocasiones, agradeciendo la acogida y creando una conexión natural con los asistentes. Sin grandes artificios ni excesos escénicos, dejó que la música fuera siempre la auténtica protagonista.
Esa sencillez es precisamente una de las señas de identidad de un artista que nunca ha necesitado recurrir al espectáculo para mantener cautiva a una audiencia que conoce perfectamente el valor de su legado.
Una banda en estado de gracia
Si algo caracteriza al Alan Parsons Live Project es el extraordinario nivel de los músicos que acompañan al británico sobre el escenario.
Mención especial merece el vocalista de la formación, completamente entregado durante toda la actuación. Su capacidad para interpretar un repertorio tan exigente, manteniendo la esencia de las grabaciones originales y aportando al mismo tiempo personalidad propia, volvió a conquistar al público.


Otro de los grandes protagonistas de la noche fue el saxofonista Todd Cooper, cuyos solos despertaron algunos de los aplausos más intensos del concierto. Sus intervenciones aportaron dinamismo y emoción, convirtiéndose en uno de los momentos más celebrados por los asistentes.
Cada músico encontró su espacio para brillar sin eclipsar el conjunto, demostrando el extraordinario equilibrio de una banda perfectamente ensamblada.
Un público entregado
Uno de los aspectos más destacados de la velada fue la conexión constante entre escenario y público.
Lejos de limitarse a observar, los asistentes acompañaron cada clásico con una atención casi reverencial, disfrutando de cada matiz instrumental y respondiendo con entusiasmo a los momentos más emblemáticos del repertorio.

La sensación general era la de asistir a un encuentro entre viejos amigos unidos por una misma banda sonora.
El concierto concluyó con una larga y cálida ovación que puso el broche de oro a una actuación impecable y confirmó el enorme cariño que el público español sigue profesando a Alan Parsons.
Un concierto que encaja con la filosofía de Blaumarí
La presencia de Alan Parsons dentro de la programación de Blaumarí Music Port Vell reafirma la apuesta del festival por una oferta musical de calidad, capaz de reunir a artistas internacionales en un entorno privilegiado y alejado de las grandes masificaciones.
El formato boutique del festival permite disfrutar de conciertos donde la proximidad con los artistas y la cuidada puesta en escena adquieren un protagonismo especial.
En una época en la que muchas propuestas musicales priorizan el espectáculo visual, la actuación de Alan Parsons recordó algo esencial: cuando las canciones forman parte de la historia de la música, basta con interpretarlas con honestidad y excelencia para seguir emocionando.
Porque algunas melodías nunca pasan de moda. Solo necesitan el escenario adecuado para volver a cobrar vida. Y en Blaumarí, frente al Mediterráneo, encontraron el lugar perfecto para hacerlo.


