#unpocodeGodivaesmucho
Saborear un chocolate Godiva es una experiencia completa en la que sensaciones deliciosas de sabor despiertan todos y cada uno de nuestros sentidos. Y es que trabajar con chocolate es una artesanía totalmente intuitiva y, es por eso que un chef chocolatero de Godiva puede tardar muchos años en convertirse en un verdadero maestro en el arte del sabor secuencial.
Godiva —la reconocida firma belga adquirida en 2008 por el grupo turco propiedad de Yıldız Holding— elabora sus exquisitos pralinés y chocolates a partir de ingredientes frescos y naturales, respetando siempre su propia filosofía. La marca es reconocida por ser sinónimo de calidad y ofrecer constantemente una gran variedad de sabores sorprendentes y juegos de texturas —cremosas y crujientes—.
Sus materias primas son siempre de la más alta calidad; solo trabaja con chocolate fabricado a partir de manteca 100% cacao, sin grasas vegetales. Por ello, puede presumir de lanzar al mercado productos auténticos, frescos y exquisitos, como deliciosas cremas, delicados mazapanes, frutas y frutos secos, trabajados siempre desde la experiencia de la tradición de la firma.
Para la preparación de los pralinés y los bombones, Godiva usa cinco técnicas que le permiten crear una amplia variedad de formas y sabores sutiles. Estas son: el modelado, la extrusión, la cobertura a mano o bajo una película de chocolate líquido, la inmersión y la decoración a mano.
Bajo el lema #unpocodeGodivaesmucho la firma ha creado una pequeña colección de delicias de chocolate de primera calidad, ideados para aquellos que exigen una gratificación instantánea, personal y portátil. Estas pequeñas colecciones son ideales para compartir y regalar en cualquier ocasión y son accesibles para cualquier bolsillo.
Ninguno de los bombones de Godiva es una excepción, ya que sus maestros chocolateros se aseguran de hacer de cada uno de ellos una obra sumamente especial, para hacer vivir un sueño maravilloso a todo aquel que pruebe los productos de la firma.





