Tradición nipona y diseño barcelonés.
En ocasiones no resulta sencillo aunar conceptos como tradición y diseño, y aún menos cuando éstos proceden de lugares tan distintos como Japón y Barcelona.
Estos son los valores que sin duda hacen única a la firma de joyas Jaume Labro, un diseñador barcelonés instalado en Tokio, desde hace casi 10 años, donde aprendió de los mejores maestros el arte del Mokume Gane, una técnica metalúrgica que se basa en el laminado del metal para crear distintas capas generando patrones y texturas diversas que nos recuerdan a las vetas que se generan de forma natural en la madera.
En la antigüedad este método se utilizaba para adornar diferentes objetos, pero tal vez el más popular era para decorar los sables japoneses (katanas) de los más respetados samuráis.
Siguiendo los pasos de sus maestros, este joyero artesano desarrolla una original firma que combina el arte del Mokume Gane con diseños de inspiración mediterránea para un público que busca un producto realmente diferente y alejado de las producciones en masa.
La peculiaridad de estas joyas, debido a la complejidad de la técnica, es que se fabrican a mano, una a una, lo que las convierte en un producto de lujo adaptado a las nuevas necesidades del mercado y demandas del consumidor: la recuperación de los procesos artesanales como valor en alza, y la sostenibilidad como práctica fundamental del presente y futuro, ya que la firma tan solo trabaja con diamantes y gemas de la mejor calidad y procedencia ética, además de que utiliza metales nobles como el oro 100% reciclado, lo que disminuye el impacto nocivo que genera la industria de la minería.
Su apuesta más fuerte es la que está compuesta de alianzas de bodas y anillos de pedida fabricados bajo un alto estándar de calidad, que sin duda están a la altura de un momento tan especial y único.



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