Tecnología española que convierte el aire en agua
Una empresa cordobesa ha desarrollado una tecnología innovadora que pretende frenar la escasez de agua y hacerla llegar allá donde más se necesite. Se trata de un generador atmosférico basado en el proceso de condensación con el fin de obtener agua potable.
Esta tecnología consiste en adquirir agua de calidad a partir del aire. Lo mejor de todo es que emula el proceso de condensación natural y que funciona de manera completamente autónoma.
¿Por qué esta tecnología es tan innovadora?
La empresa española que lo ha hecho posible se llama Genaq. Es tan especial que su popularidad ha llegado hasta la sede de la ONU.
Está siendo utilizada por ONGs e, incluso, ejércitos de diferentes partes del mundo para obtener agua en cualquier situación complicada: áreas desiertas o con problemas de sequía, catástrofes naturales o guerras.

El proyecto surgió como una especie de reto. Y es que querían saber si eran capaces de emular el proceso de condensar el agua que existe en el aire. ¿Cómo? A través de un aparato que fuera capaz de generar agua de calidad óptima con un coste energético bajo.
El resultado no ha podido ser mejor, pues han contado con la colaboración de gobiernos y ejércitos a la hora de crear modelos más sofisticados. Tal y como hemos explicado, los objetivos de este tipo de tecnología son varios:
- Suministrar agua a la población tras una catástrofe natural
- Aliviar la sed de ejércitos en misiones donde no existe una red de suministro
- Procurar agua en campos de refugiados sin agua
- Etcétera.
Esta solución ha llegado a 48 países procedentes de los cinco continentes y, actualmente, es utilizada por empresas, ONGs, gobiernos, ejércitos y la ONU. Lo cierto es que su funcionamiento parece sencillo, aunque hasta ahora no se había utilizado nada similar.

El equipo creador de esta tecnología es capaz de tomar aire desde cualquier lugar. Lo que hace es enfriarlo hasta llegar a la temperatura idónea y expulsarlo para quedarse únicamente con el agua. Una vez obtenido el agua condensada, pasa por un tratamiento especial para que pueda consumirse sin problemas, teniendo en cuenta un coste energético muy pequeño.
Este procedimiento debe llevarse a cabo a partir de una fuente de energía, ya sea solar, eólica, eléctrica o de un grupo electrógeno. En el caso de la energía solar o eólica, se obtienen generadores sostenibles y autónomos.
Además, el coste operativo de esta tecnología es cero y pueden ser empleados en zonas en las que es imposible acceder a un suministro de energía.
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