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Merche Segarra y las novias de Jesús Peiró

  • Tus inicios en el mundo del diseño no son en el sector nupcial. ¿Qué te lleva a diseñar vestidos de novia?

El conocimiento de la prenda merina y la propuesta del propietario de Intersposa, de Jesús Peiró, que conociendo mi trabajo me propone tomar la dirección creativa de la firma.

  • ¿Qué hay de distinto en el proceso de creación y producción de un vestido de novia?

El diseño de un vestido de novia es la especialización de una prenda, únicamente. Una prenda, además, para una ocasión y que tiene unos códigos iconográficos. En este caso, mayoritariamente, las prendas se hacen en un solo color que es el blanco y sus derivados. Esto, que aparentemente no parece nada, es muy importante y determinante a la hora de hacer una colección. ¿Por qué? Pues porque todos los interiores del vestido tienen una importancia fundamental en el exterior del vestido, en cómo se mueve el vestido y en cómo se viste el vestido; por ejemplo el tema del peso. Con lo cual, cuando se diseña una colección nupcial es muy importante el exterior pero es tremendamente importante los mecanismos que funcionan en la construcción del vestido. Esto es lo que consideraríamos fundamental.

Además, hay otro aspecto que es que al ser en blanco —si bien es cierto que hay muchos blancos, nosotros tenemos una carta de blancos— es complicado embellecer esos vestidos, hacerlos diferentes. Tienes que intentar diseñarlo para que esos acentos en el blanco sean muy sutiles, los brillos, las formas, los detalles de los acabados, la combinación de los tejidos… sobre todo con las transparencias. Con lo cual, al final, diseñar una colección nupcial es sobre todo trabajar con el impacto de la luz sobre una prenda de un color muy claro.

  • ¿Cuáles son los aspectos más relevantes a tener en cuenta a la hora de diseñar una colección nupcial?

Como cualquier colección es importante saber a qué públicos va dirigido y a qué países va dirigido. A partir de ahí se tiene que desarrollar una arquitectura de la colección. Esta arquitectura, además del público al que va dirigido, debe tener en cuenta cuál es la identidad de la marca. En qué ámbitos se va a mover a nivel estético. Por ejemplo, en el sector nupcial son de gran importancia los tejidos, los que dan volúmenes más fluidos y más ligeros. Esa es una decisión importante y es la que va a clasificar los grupos de vestidos. Ahí se desarrollaran partidas diferentes, con volúmenes diferentes para lugares distintos. Así que es un bonito tangram que tiene que coincidir y que al final tiene que tener también una identidad común que sea la de la firma que se está diseñando.

  • Dentro del proceso de creación de un diseño para una novia en concreto, ¿Cuál es el momento más emocionante?

Pues probablemente el momento en que conectas con esa novia. El momento en que captas cuál es su ilusión y la sabes traducir y se la ofreces en forma de vestido, de detalle. Al final, es como cualquier buena comunicación con la que llegas a intimar hasta un punto en que puedes cumplir el deseo de la novia.

La novia de Jesús Peiró

  • ¿Qué caracteriza a la novia de Jesús Peiró?

Es una novia particular. Es una novia cosmopolita. Es una novia no excesiva y que busca vestidos esenciales (a mi parecer dinámicos también). Que busca ser diferente sin estridencias pero con un guiño que va un poquito más allá. Es por eso que nosotros siempre basculamos con los clásicos, pero traspasado con un tamiz de actualidad y de ligereza. Por tanto, la novia que al final acaba eligiendo ese vestido es aquella que sabe leer todo esto (y eso que es una lectura muy peculiar). En nuestros puntos de distribución rápido saben identificar a la novia Peiró, porque es aquella que en sí misma muestra esos puntos particulares.

  • La nueva colección, Amalia, es un tributo a la mujer actual. Háblanos un poco sobre ella.

Es una colección que parte de la colección anterior Cala, en la que ya la firma hizo un ejercicio que creemos que cada vez es más actual: el del estilismo. Es un ejercicio en el que las propias novias juegan con piezas separadas para, o bien con un vestido quitar o añadir algo, o bien crear prendas únicas a partir de piezas separadas (ya sea para el primer o el segundo vestido) para así poder personalizar su momento.

En aquel entonces vimos que había una aceptación por parte de los distribuidores y por parte de las novias y decidimos seguir en esa dirección. Yo creo que la colección Amalia recoge esta dinámica y junto a ella pues, la definiría como una colección joven, fresca, más simple que en otros casos pero muy luminosa, con mucha intervención del brillo sobre todo en los tejidos. La tendencia de las aplicaciones también vemos que está continuando con fuerza, el hecho de salpicar las prendas con joyas. Amalia es una colección que se mueve fácil, una colección con escotes importantes pero a la vez más velados y que tiene esas prendas un poco más urbanas traducidas al tejido nupcial. En definitiva es una colección mucho más actual.

Nuevos retos, nuevas oportunidades

  • A pesar de las circunstancias actuales, ha sido posible celebrar la Valmont Barcelona Bridal Fashion Week, aunque en un formato distinto. ¿Cómo ha repercutido esta crisis sanitaria en el sector bridal y especialmente a Jesús Peiró?

Ha repercutido, inesperadamente, de un modo fuerte. Pero esta bridal de este año creo que ha sido muy valiente. Pienso que ha sido muy importante el hecho de no romper este eslabón, el hecho de poder continuar, a pesar de que la parte analógica no haya existido. Creo que eso demuestra nuestra capacidad de adaptación, porque además se ha hecho en poquísimo tiempo, y yo creo que había una atmósfera de mucha colaboración, de mucho compañerismo y con una actitud muy optimista. Hay que seguir dando otro paso y no parar. En estas circunstancias el miedo tiene que dejar paso al coraje y la creatividad.

Para Jesús Peiró ha sido igual. Hemos tenido que adaptarnos a la situación y ser muy comprensivos tanto con nuestros distribuidores como con nuestros proveedores. Se vuelve a generar ese compañerismo a pequeña escala para lograr adaptarnos mentalmente y, a medida de lo posible también económicamente, con estas ayudas mutuas para poder seguir produciendo estos eslabones hasta que esta situación se tranquilice.

  •  El formato digital ¿Qué retos supone para el futuro y qué nuevas puertas abre?

Supone el reto de que hablamos con un lenguaje completamente distinto. Por ejemplo, a nivel de los desfiles se ha comentado mucho que no existía esa magia, esa adrenalina. Es cierto, pero creo que debemos verlo como un momento de oportunidad, igual que cualquier otro hándicap que aparezca. Supone el hecho de pensar, de reescribir y traducir nuestros códigos a los nuevos formatos.

  • A pesar de que el proceso de producción de los vestidos de Jesús Peiró se realiza íntegramente en España, ¿Qué importancia tiene el mercado internacional para la empresa?

La verdad es que en el mercado internacional se valora sobremanera esta cultura que emana de la firma Jesús Peiró. Ha sido un proyecto defendido a ultranza desde el principio por el propietario, que además siempre lo ha tenido claro. Y ha sido complicado porque a nivel de costes si nos hemos encontrado con grandes dificultades. Pero creo que es importante tener una idea clara y poder defender esta identidad.

Esto ahora aflora como una necesidad: el ambiente eco-friendly, la sostenibilidad… Es una postura muy sensata: trabajar en tu entorno, favorecer en tu entorno y mostrar la riqueza que tu entorno puede ofrecer, radialmente, al mundo.  Así que creo que tenemos el viento a favor con esta apuesta.

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