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La manta terapéutica que combate la ansiedad

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Si dejáramos de lado la extraordinaria situación sanitaria que estamos viviendo actualmente a nivel mundial, ¿cuál diríamos que es el mayor mal del siglo XXI? Los expertos lo tienen claro: la ansiedad. Pues bien, varios estudios confirman que la solución a este problema podría encontrarse en una manta terapéutica. Os contamos lo que hemos descubierto.

La era del «Hustle»

Vivimos en una sociedad totalmente globalizada. Internet es el epicentro de nuestra comunicación y apenas quedan personas ajenas a las redes sociales. Nuestras vidas se mueven a ritmos frenéticos y, a pesar de ser la generación con mayor acceso a recursos digitales, también sufrimos la mayor exigencia jamás demandada a nivel personal y profesional.

En la era del “hustle”, de la presión por mantenerse en constante movimiento y evolución, el estrés se ha ido apoderando poco a poco de nuestras rutinas. Tanto que los expertos confirman que casi un 80% de la población de sociedades occidentales termina siendo diagnosticada, tarde o temprano, del padecimiento de ansiedad.

Ante esta situación, no nos sorprende afirmar que nuestra casa suele convertirse, en la mayoría de los casos, en el ansiolítico más eficiente. Parte del éxito de las mantas terapéuticas se debe a que ofrece un tipo de tratamiento que no incluye fármacos —con eso no decimos que puedas sustituirlos en todos los casos— y que puede realizarse en este espacio seguro que conforman nuestros hogares.

Las mantas terapéuticas

Pero, ¿qué es realmente una manta terapéutica? Se trata de una manta que oscila entre los 7 y los 11 kg de peso y que favorece la relajación y la inducción del sueño. La periodista Jia Tolentino la describía en el New Yorker como:

“Un abrazo. Una fantasía de inmovilización especialmente seductora en un mundo de obligaciones en constante expansión: trabajar, monetizar, actuar y cumplir”.

El primer modelo se llamó Gravity Blanket y, aunque la idea empezó a desarrollarse en un “crowdfunding”, su éxito se aceleró en el momento en que The Journal of Occupational Therapy in Mental Health, The Royal Australian and New Zealand College of Psychiatrists, el Proceedings of the SIGCHI Conference y el Journal of Sleep Medicine and Disorders intervinieron en el estudio del proyecto.

Resultados positivos

Lo cierto es que la mejora de la agitación mediante presión ya se había demostrado anteriormente en niños y perros, pero el equipo de Gravity Blanket quiso incluir también a los adultos en el mundo de los beneficios de la estimulación táctil profunda.

Y la verdad es que los resultados de los tests realizados mostraron la mejora de la calidad del sueño al usar la Gravity Blanket y, en consecuencia, una mejora en la salud mental, física y cognitiva de sus usuarios.

La Gravity Blanket tiene un precio que supera los 200€, pero el mercado poco ha tardado en llenarse de otras alternativas más asequibles a cualquier tipo de bolsillo.

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