Ilustración de Alba Sáenz para el invierno 2026 de VSM
Alba Sáenz, artista visual riojana conocida en redes sociales como @ilustralba, combina su formación en Bellas Artes con una sensibilidad poética única que encuentra en la acuarela y el dibujo una forma de expresar emociones y momentos cotidianos con profundidad y belleza. Su obra, difundida principalmente a través de Instagram, ha conectado con miles de seguidores por su autenticidad, delicadeza y fuerza visual. En esta entrevista exclusiva para VIP Style Magazine, conversamos con ella.

P. Hola Alba, para situar al lector, has colaborado con la revista en el diseño de una ilustración de la temporada invierno, nos gustaría que explicaras un poco por qué has elegido ese dibujo y esos colores, la técnica que has aplicado, en qué te has basado o inspirado y qué quieres expresar con ella.
R. Para esta portada, me inspiré en la nostalgia de las muñecas recortables. Me gusta la idea de ver la temporada como un conjunto de pequeños elementos que nos acompañan: un café calentito, un libro en el que perderse o ese jersey que nos hace sentir protegidos.


He utilizado acuarela y en lugar de colores fríos, elegí tonos crema y tierra que nos abrazan, con notas de color más vibrantes para dar alegría a los días más oscuros. Busco mostrar esos objetos e instantes cotidianos que nos sirven de refugio y nos ayudan a transitar estos meses con un poquito más de mimo y calma.

P. Tus ilustraciones en Instagram parecen capturar instantes muy íntimos y cotidianos con una paleta suave y evocadora —¿cómo describirías tu estilo artístico y tu enfoque visual?
R. Si te soy sincera, me cuesta un poco ponerle etiquetas a lo que hago; siento que mi estilo sigue en constante aprendizaje. Muestro mi manera de mirar y esa mirada ha cambiado mucho estos años. Me atrae mucho lo que pasa en los márgenes del día: detalles, miradas, luces.
Me suelen gustar los colores que susurran más que los que gritan, aunque siempre intento probar cosas nuevas y salirme de ahí, como he hecho precisamente en esta portada con esos toques de color más marcados.
P. ¿Cuándo supiste que la ilustración iba a ser más que un hobby y se convertiría en tu camino profesional?
R. Empecé mientras estudiaba la carrera de Bellas Artes. En primero de carrera, vi un cartel de un escritor en el tablón de anuncios de la facultad; buscaba a alguien para ilustrar su libro y contacté con él. Le gustó mi trabajo y me dio la oportunidad, así que ese fue mi primer proyecto editorial.
A raíz de ahí, el proceso fue muy orgánico. Me creé esta cuenta de Instagram, empecé a mostrar lo que hacía, empezaron a contactar conmigo otras marcas y editoriales y ahí fue cuando realmente empecé a trabajar de forma continua como ilustradora. Han pasado ya 10 años de esto.
Es muy fácil caer en la trampa de dibujar pensando solo en lo que va a gustar o en lo que el algoritmo va a premiar y eso puede terminar quemándote.
P. ¿Cómo ha influido tu formación en Bellas Artes en la forma en que abordas cada ilustración?
R. La carrera de Bellas Artes me dio una base técnica, por supuesto, pero si me quedo con algo es con lo que me enseñó sobre el proceso. Más allá de cómo usar un material u otro, la facultad te enseña a ser autónoma y a buscar tus propias soluciones.
Aprendes que no hay una única respuesta correcta, sino que tienes que probar mucho, equivocarte y volver a empezar. Al final, más que enseñarme a pintar ‘bien’, me enseñó a mirar las cosas con otra profundidad y a entender el proceso creativo como un camino de búsqueda constante.

P. Tu obra transmite mucha serenidad y reflexión, ¿de dónde te viene la inspiración —en la naturaleza, en la vida urbana, en las personas que observas, dentro de tu propio mundo interior…?
R. Realmente nunca se sabe dónde va a surgir la inspiración, es algo bastante impredecible. Pero si tuviera que analizarlo, diría que la creatividad aparece sobre todo cuando no hay tanta carga mental.
Es en esos momentos de calma cuando permites a la mente desarrollar historias, recordar ciertas cosas o, simplemente, fijarte en detalles que en otros momentos de estrés o prisa pasarían totalmente desapercibidos. Más que buscarla fuera, siento que la inspiración es lo que ocurre cuando le das a la cabeza el espacio suficiente para que empiece a conectar ideas por su cuenta.
P. Hablando de Instagram como plataforma: ¿qué papel juegan las redes en cómo compartes tu arte y cómo dialogas con tu comunidad creativa?
R. Es innegable que las redes son un escaparate increíble y agradezco mucho todo lo que me han dado, pero con el tiempo he aprendido que lo más importante es no perder el foco. Hace unos años, Instagram ocupaba un lugar importante, pero hoy siento la necesidad de proteger mi proceso y cuidar ese rincón solo para mí.
Pintar ha sido mi refugio desde niña, mi forma de desconectar. Al convertirlo en mi profesión, me di cuenta de que corría el riesgo de perder ese lugar de evasión; cuando tu pasión se vuelve tu trabajo, es fácil quedarte sin ese espacio donde simplemente ‘estar’. Si a eso le sumas la presión por los ritmos que impone una plataforma, los likes o los algoritmos, creo que el trabajo creativo puede acabar muy condicionado si priorizas otras cosas.

P. ¿Hay alguna ilustración en tu perfil (@ilustralba) que sientas especialmente representativa de tu identidad como artista? ¿Qué historia hay detrás de ella?
R. Una de mis favoritas sin duda, sería la que titulé ‘Volar lejos de personas que nos rodean‘. En ella aparece un globo que intenta elevarse entre globos que, en lugar de aire, son cactus llenos de espinas.
Para mí, esta ilustración es una metáfora de la supervivencia emocional. Representa ese esfuerzo por mantener la propia esencia, nuestra delicadeza y color, en entornos o situaciones que pueden pincharnos o hacernos daño. Y de ahí que sea necesario irnos.
P. Cuando creas una ilustración para un medio como VIP Style Magazine, ¿cómo adaptas tu proceso creativo al tono editorial sin perder tu sello personal?
R. La verdad es que no lo veo como algo forzado. Cuando trabajo para un medio como VSM, simplemente intento entender qué ambiente quieren transmitir y me lo llevo a mi estilo.
P. ¿Qué mensaje o emoción te gustaría que el lector sienta al contemplar la ilustración que has realizado para esta colaboración?
R. Mi intención es que la ilustración transmita cercanía; que el lector se sienta identificado con su día a día y con la cotidianidad.
P. Alba, ¿Quiénes son tus mayores referentes en la ilustración?
R. Algunas referentes son Alice Cavanaugh, Isabelle Arsenault o Beatrix Potter, pero también me gustan mucho e inspiran otras disciplinas como la fotografía o la escultura. Por ejemplo, Chema Madoz me encanta.
Es muy fácil caer en la trampa de dibujar pensando solo en lo que va a gustar o en lo que el algoritmo va a premiar y eso puede terminar quemándote.
P. ¿Qué consejos le darías a quienes están empezando en el mundo de la ilustración y publican su trabajo en redes?
R. Les diría que intenten mantener un espacio propio, una libreta o unos dibujos que sean solo para ellos, sin intención de publicarlos. Es vital proteger ese disfrute del principio, el de pintar por el simple hecho de hacerlo, porque ese es el verdadero motor. Las redes son una herramienta de difusión increíble, pero no deben ser el centro de tu creatividad. Que se permitan probar, equivocarse y ser ellos mismos sin pensar en el ‘clic’. Es muy fácil caer en la trampa de dibujar pensando solo en lo que va a gustar o en lo que el algoritmo va a premiar y eso puede terminar quemándote.
P. Hace aproximadamente un año participaste en la iniciativa “Libros a la Calle” de Metro de Madrid, ilustrando un fragmento literario para acercar la lectura a los viajeros a través del transporte público. ¿Qué significado tuvo para ti formar parte de un proyecto así, y cómo influyó esa experiencia en tu forma de comunicar ideas e historias visualmente fuera del formato digital?
R. Para mí fue y es (acaba de salir la del año 2026) un proyecto muy especial. Ya había trabajado fuera del formato digital en proyectos editoriales físicos (libros, revistas y colaboraciones). Ver tu trabajo en un soporte como el del Metro de Madrid es algo increíble. Me parece muy bonito ser acompañante de tantos trayectos.

P. También has colaborado como ilustradora para el libro solidario “Quince historias que valen la alegría” con la ONG @somosnupa ¿Qué significado tiene para ti colaborar con organizaciones que trabajan causas sociales a través de tu arte y cómo abordaste ese encargo creativo para que comunicara el mensaje de esa iniciativa de manera eficaz?

R. Colaborar con la ONG NUPA ha sido de esas experiencias que te hacen ver el trabajo desde otro lugar. Cuando ilustras para una causa así, dejas de lado tu visión personal para centrarte en cómo puedes ayudar a dar visibilidad a familias que están pasando por situaciones muy duras. Al final, saber que tu trabajo tiene un impacto real en la vida de alguien, le da un sentido mucho más completo y humano. Te pone los pies en la tierra.
P. Más allá de la ilustración, ¿qué otros lenguajes artísticos o proyectos creativos te gustaría explorar en el futuro?
R. Estos últimos años he empezado a experimentar con la cerámica y es algo que me gustaría seguir desarrollando. Una de las cosas que más me atrapa es, precisamente, la sensación de estar empezando prácticamente de cero.
Hay otra disciplina que me da mucha curiosidad y que me encantaría aprender: el tatuaje, aunque para esto aún no tengo fecha.

Gracias, Alba, por compartir con nosotros no sólo tu trabajo, sino también la sensibilidad y autenticidad que haces palpitar en cada una de tus ilustraciones. Ha sido un verdadero placer adentrarnos en tu universo creativo y descubrir cómo transformas lo cotidiano en arte.
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