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Entrevista a Sergio Dalma

Josep Sergi Capdevila Querol, artísticamente conocido como Sergio Dalma, es uno de los cantantes españoles con más trayectoria internacional de nuestro país. Inició su carrera cantando en bandas y coros, hasta que el programa TV Gent d’aquí, de la Televisión de Catalunya, le brindó la oportunidad para cantar en un club nocturno de Barcelona. Fichó por la discográfica Horus, con la que editó su primer disco oficial, Esa chica es mía, en 1989, consiguiendo ser disco de platino en España y un alto reconocimiento en toda Latinoamérica.

Las puertas del estrellato se le abrieron con “Bailar pegados”, el tema con el que representó a España n el Festival de la Canción de Eurovisión en 1991 en Roma, obteniendo el cuarto puesto.

Su voz rasgada y sus temas italianos son el signo de identidad con el que ha alcanzado el reconocimiento mundial, habiendo vendido, a lo largo de tres largas décadas, más de cuatro millones de discos.

Con motivo de su treinta aniversario encima de los escenarios como Sergio Dalma, el cantante y su equipo se encuentran trabajando en un proyecto que verá la luz en el mes de octubre.

“He trabajado mucho para que el personaje no pudiese con la persona, sino que justamente la alimentase con las vivencias como artista”.

Los valores que lo han sustentado a lo largo de su carrera artística son la ilusión, la constancia y la humildad.

P: “Bailar pegados” te abre la puerta grande y desencadena lo que se llamó “el fenómeno Dalma”. ¿Cómo viviste esta llegada al éxito?

R: El año 1991 fue un año difícil de olvidar para mí. Representar a España en Eurovisión con “Bailar pegados” supuso un antes y un después en mi carrera. Al principio me descolocó un poco, tenía cierto miedo a que la gente no me dejara crecer como artista después de aquello. Afortunadamente he sabido digerir bien el éxito y seguir adelante.

P: ¿Ha sido difícil seguir con tu día a día desde entonces?

R: No. Hago lo que me gusta, sigo disfrutándolo y creo que me he rodeado de un equipo de gente que respira “buen rollo” y eso te permite asumir todos los retos.

P: ¿Cómo se consigue seguir en el candelero después de treinta años de carrera?

R: Imagino que sin perder la ilusión, la constancia, la humildad, rodeándose de un buen equipo y muchas ganas de trabajar.

P: Conocemos la pasión de tus padres por la música italiana y la influencia que esta ha tenido en tu carrera como arista. ¿Tienes algún recuerdo especial con alguna de esas canciones?

R: Muchas de las canciones de Via Dalma sonaban en casa de mis padres, todavía guardo muchos vinilos. Grabando estas canciones me he trasladado a aquella época y ha sido emocionante. Entonces los niños vivíamos en la calle. Llegábamos del colegio, cogíamos la merienda y salíamos corriendo. Jugábamos, nos enamorábamos, compartíamos muchos momentos. Recuerdo como en verano salía el sonido por las ventanas de nuestras casas que provenía de las radios de nuestras madres o abuelas que escuchaban la novela, o esas melodías italianas que intentaban tararear. Añoro aquellos momentos en los que no se vivía pendiente de los dispositivos móviles, ni de las redes sociales. Bueno, era otra época. Yo la recuerdo con mucho cariño.

P: Una colaboración que te gustaría realizar antes de retirarte.

R: No lo sé, pero sí estoy contento de todas las que he hecho a lo largo de mi carrera. Las recuerdo con cariño y lo que más me gusta es que la mayoría de ellas no han sido producto del marketing, sino porque ha habido un nexo de unión y afinidad especial y eso me ha llevado a colaborar con artistas como Los Chichos o Carmen París.

P: Qué porcentaje de ti mismo hay en las letras que compones.

R: Yo soy más intérprete que autor. Pero siempre hay un tanto por ciento de fantasía, de realidad, de imaginación y de personal.

P: Hasta qué punto crecer personalmente y artísticamente van ligados.

R: Podría decirte que en mi caso he crecido de una forma paralela y la persona ha bebido y ha aprendido del artista y viceversa, pero la verdad es que lo que me preocupa más es a nivel personal. A veces el artista tiene mucha fuerza y puede parecer que se come a la persona, pero lo importante es encontrar el equilibrio y no perderse en el ego. Vivir en un mundo en el que no tienes los pies en la tierra ha sido siempre mi preocupación. He trabajado mucho para que el personaje no pudiese con la persona, sino que justamente la alimentase con las vivencias como artista.

P: ¿Crees que repercuten los crecientes valores feministas al romanticismo de toda la vida?

R: No tiene por qué. Una cosa no tiene que ir reñida con la otra. El feminismo es un movimiento que lucha por los derechos de la mujer y la igualdad entre mujeres y hombres. Habrá mujeres que sean románticas y hombres que sean románticos y también los habrá que no lo sean. Aunque yo pienso que en el ser humano siempre hay algo de romanticismo, ¿no crees?

P: ¿Cuáles son las pequeñas cosas con las que disfrutas cuando estás alejado de los escenarios?

R: Precisamente de eso, de las pequeñas cosas y que hace unos años me pasaban desapercibidas. Será que uno se va haciendo mayor y da prioridad a una serie de cosas y aspectos que antes se olvidaban. Me gusta madrugar, pasear por la playa a primera hora de la mañana. Disfruto mucho leyendo un buen libro sentado en un parque. Me gusta montar en el metro, ir al mercado, caminar, me encanta caminar. Hacer deporte, procuro practicarlo a diario. Ir al cine o al teatro. En definitiva hacer cosas sencillas, las que hace todo el mundo. Todos estos actos cotidianos son los que me hacen sentir como cualquier persona que tiene cualquier otro trabajo.

P: VSM tiene una plataforma social desde donde ayudamos a niños en riesgo de exclusión. ¿A ti qué causas son las que te mueven?

R: Siempre que puedo intento, tanto a nivel personal como profesional, ayudar y, si es a niños, mucho más.

TEST

  1. ¿Qué talento te gustaría tener? He sido un pésimo deportista. Me hubiera gustado jugar bien a fútbol o tenis.
  2. ¿Cuál consideras que es la virtud más sobrevalorada? La sinceridad.
  3. Si no fueras cantante ¿qué crees que serías? Actor o vinicultor.
  4. ¿Cuál es el defecto que más odias de ti mismo? La impaciencia.
  5. ¿Y de los demás? La hipocresía.
  6. ¿Cuál es tu mayor extravagancia? No sé.
  7. ¿A quién consideras un héroe? A mis padres.
  8. ¿Y un villano? ¡Uf, hay tantos!
  9. ¿Cuál es tu posesión más preciada? Mi libertad y mi tiempo.
  10. ¿Cuál es tu lema? Carpe diem.

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