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El Rincón de Asha en El Racó d’en Cesc con Josep Abril (VSM15)

Josep Abril: Yo no diseño moda, diseño indumentaria

Hoy me he desplazado a uno de esos lugares que sin duda representa la alta gastronomía de Barcelona, El Racó d’en Cesc, donde me he citado con alguien que ya es considerado como uno de los referentes de la moda: Josep Abril. Nacido en la Ciudad Condal, desde que presentó su primera colección en 1997, Josep se ha convertido en uno de los diseñadores clave para entender la moda española para hombre de las últimas décadas. Simpático, abierto y podríamos decir que atípico, Josep nos explica sus inicios y su visión de la moda actual, mientras compartimos una excelente comida en uno de los rincones que dan nombre a este emblemático restaurante.

  • ¿Cómo empezaste en el mundo de la moda y el diseño?

Fue un poco por casualidad, sin buscarlo. Un día eché la vista atrás y me di cuenta que me dedicaba a esto. Empecé estudiando bellas artes porque lo que en realidad quería ser y soy es escultor. Pero como provengo de familia del textil, durante los veranos, mi padre para evitar que me desmadrara demasiado, me ponía a cortar patrones y vender telas. Y así se me despertó el gusanillo. A partir de ahí, y al no encontrar nunca ropa que me gustara, me la empecé a diseñar y decidí estudiar moda. Me dediqué a diseñar moda, bueno indumentaria, porqué yo no diseño moda, diseño indumentaria.

  • ¿Y cuál es la diferencia?

La moda es algo que viene marcada por las tendencias que controlan las grandes cadenas. La indumentaria es algo que te pones y que a veces puede estar de moda y otras no. Mis grandes referentes siempre han sido diseñadores como Yohji Yamamoto, que han sido fieles a su estilo durante toda su carrera y me divierte ver cómo, dependiendo de la tendencia del momento, pasan de ser los ídolos de los chicos en las escuelas de diseño a prácticamente unos desconocidos. Yo me identifico con esta concepción de la moda, soy siempre fiel a mi estilo, esté o no de moda.

El personal de Cesc empieza su particular desfile con una refrescante ensalada de tomate con sardinas marinadas y una exquisita vieira con crema, todo ello acompañado de una excelente cerveza de elaboración propia.

Para continuar, Cesc nos ofrece un plato original, distinto, innovador, que nos deja a todos boquiabiertos. Calamares a la carbonara con trufa de temporada rallada. ¡Impresionante! Para acompañarlos, hemos abandonado la cerveza y empezamos a disfrutar de un Lafou tinto, un proyecto personal de Ramón Roqueta en la Terra Alta. ¡Gran elección!

  • Tal como has comentado, tus inicios, parece que fueron fáciles, ¿fue así?

Creo que antes era mucho más fácil entrar en este mundo. La gente de ahora lo tiene muy complicado. En aquel momento, a los que se nos consideraba diseñadores se nos aceptaba todo. Cierta informalidad, que las prendas fueran caras, que no entregáramos a tiempo, porque el hecho creativo de la pieza era el valor real de la misma. Ahora debes ser impecable en todo y además influye el cambio que ha experimentado el consumo de ropa. Ha aparecido la moda low cost y con ella muchas tiendas de ropa de diseño. Todo tiene que ser impecable y además barato. Muchas veces el precio que pagamos por una prenda no es real, no se entiende sin producciones en países que no respetan unas mínimas condiciones para sus trabajadores o que no tiene la más mínima consideración por el medio ambiente. Deberíamos reflexionar sobre qué tipo de consumo elegimos trabajar, no solo en moda, sino en general, porque esto marcará el futuro que les dejamos a nuestros hijos. De hecho, en otros tipos de consumo ya está pasando. Cervezas como la que hemos tomado hoy y otros productos alimentarios ya son percibidos por la gente no como caros (aunque tenga un precio más elevado que los estándar) sino como de calidad. En la moda este fenómeno todavía no ha llegado.

  • ¿En qué te inspiras para crear una nueva colección?

La verdad es que no me inspiro en nada en concreto y en todo a la vez. Diseñar es una forma de vida, y como tal, absorbe de todo lo que te pasa. Viajes, vivencias, una película. Por ejemplo, ahora estando contigo me viene a la mente la India y la preciosa película de María Ripoll sobre tu libro, Rastros de Sándalo, de ahí podría salir una colección.

Para intentar superar la experiencia de los calamares, nos proponen un filete de salmonete en su propio jugo con rossinyols y cresta de gallo. El pescado es excelente y está tratado a las mil maravillas. La cresta de gallo, desaparecida prácticamente de nuestras cocinas, nos transporta a tiempos pasados, a la tradición de la comida catalana.

  • Has trabajado para Armand Bassi y otras marcas. ¿Cómo gestionas este tipo de colaboraciones donde no tienes total libertad?

Sí, he trabajado para varias marcas, poniendo mi nombre o sin ponerlo, dependiendo de lo que ellos querían. Para mí este tipo de colaboraciones son muy interesantes. Y me ha servido mucho el mantener siempre mi marca, donde puedo volcar toda mi, digamos, vanidad. Así que puedo trabajar para otros en modo “mercenario” sin que ello me genere grandes problemas. Es un trabajo donde más que el alma debes poner el cerebro, y tu experiencia de años para hacer aquello que te piden.

  • Has diseñado también uniformes. Cuéntame eso.

Sí, tengo una marca que se llama Uniformed By. Todo empezó porque Rosa Esteva, del Grupo Tragaluz, hicieron el Hotel Omm y quería algo distinto para vestir al personal. Mi primera reacción fue pensar, yo no hago eso, pero me convencieron y al final resultó una experiencia fantástica. Y ahí empezó todo. Hemos seguido con restaurantes, hoteles, líneas aéreas, etc. Me apasiona porque yo creo que el buen diseño debe solucionar problemas, y la ropa de trabajo para gente que está de cara el público es todo un reto. Debe representar al establecimiento donde trabajan y al mismo tiempo ser cómodo y práctico.

  • ¿Cómo ves la moda española y catalana?

Seguimos con el problema de siempre y es que no nos lo creemos. Hay gente muy buena, pero con pocas posibilidades. Nadie invierte en moda española, casi no hay tiendas de diseñadores de aquí. En Barcelona, aparte de la nuestra y un par más, no hay tiendas de ropa de diseño. Tenemos diseñadores brillantes, pero muchos de ellos trabajan fuera en grandes marcas. Me entristece profundamente que cuando voy, por ejemplo, a París, y la primera asociación que hacen con la moda española es: barato.

Lo que sin duda está valorado es la cocina catalana y la revisión de un clásico como los pies de cerdo que nos ofrece Cesc es simplemente brillante. Deshuesados y marcados a la plancha para que queden crujientes, alcanzan un nivel superior cuando descubres el jamón y el queso que esconden en su interior. La guinda a una comida superior.

  • Sorpréndeme con algo que no sepa de tu trabajo.

Bueno, a lo mejor no sabes que también diseño vestuario de ópera. Pues sí, y es increíble. A finales de mes estrenamos en el Liceo, Tristán e Isolda de Wagner, cinco horas de ópera con multitud de indumentarias distintas. ¡Todo un reto! No aprendí a apreciar la ópera hasta que la vi en directo. Como decía Wagner, es el espectáculo total.

  • Y también das clases.

Sí, colaboro dando clases en algunas escuelas de moda y, lo cierto, es que lo disfruto mucho. Yo, que empecé por casualidad, me veo diciéndoles que deben tener muy claro lo que quieren hacer, un plan de empresa… en fin, ¡todo lo que yo no hice! Pero al final también les digo que se tienen que lanzar a la piscina, aunque no estén seguros de si hay mucha agua. Me maravilla ver lo claro que muchos lo tienen a pesar de ser muy jóvenes. ¡Qué envidia!

  • ¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?

Podría decir las típicas cosas que se contestan, pero lo que realmente me gusta es la montaña. Es curioso porque todo lo que hago es muy urbano, pero donde me siento realmente feliz en el sentido más primitivo es en la montaña. Como mi mujer es suiza nos escapamos cuando podemos a sus maravillosas montañas. Subir a una cima, estar en un lago, cruzarte en todo el día con tres personas y no tener cobertura de móvil, es la felicidad.

Acabamos la comida con dos postres, como todos los de Cesc, caseros: un mojito en plato, fresco, alegre, y un arroz hinchado con chocolate. Un pecado.

  • Y ¿cómo llevas la fama?

Yo no soy famoso, ni me gusta la fama tal como se entiende hoy en día. Hay gente que es famosa y no se sabe muy bien porqué. Lo que si me gusta es el reconocimiento, el reconocimiento a tu trabajo porque la gente considera que lo has hecho bien. Creo que tenemos un problema importante de referentes para nuestros hijos y es algo que me preocupa.

Ha sido una comida inolvidable con uno de los grandes de la moda, que lejos de casar con la imagen un tanto frívola o extravagante de algunos diseñadores, es cercano, amable, divertido y, ante todo, sincero. La hospitalidad y el arte en la cocina de la gente del Racó d’en Cesc ha hecho que la magia haya envuelto este encuentro que me llevo en el corazón.