¡Suscríbete a nuestra newsletter y recibe las últimas novedades de VSM!

Inicio > Astonishing > Cómo un avión se puede convertir en una sala de cine

Cómo un avión se puede convertir en una sala de cine

Vueling España junto al Festival de Cine de Málaga creó una experiencia única para proyectar en primicia ESTIMADA ÁNGELA

Escrito por Celia Ramírez

Vuelo Barcelona con destino Málaga. A medida que íbamos recorriendo el puente de embarque se dejaba ver el avión. Donde nos adelantaron lo que pasaría en este vuelo, un vuelo de cine. Y así fue, a medida que el equipo de Vip Style Magazine entrábamos al avión y nos facilitaban tablets, además de auriculares, para poder ser los primeros en ver y escuchar ESTIMADA ÁNGELA, un cortometraje seleccionado por el Festival de Cine de Málaga.

Una experiencia que quien estaba allí presente nunca había vivido. Éste había sido el resultado de un encuentro entre Vueling y el Festival de Cine de Málaga, además de Repsol. Una unión que nació a partir del compromiso con la sostenibilidad. Desde Repsol como la compañía líder en la fabricación de combustibles renovables, mientras que Vueling optó por un Airbus A320neo que reduce el gasto de combustible y el compromiso del festival con la sostenibilidad ambiental.

ESTIMADA ÁNGELA, es una obra dirigida por Paco Sáez y doblada por Emma Suárez y Nicolás Coronado, entre otros. Trata sobre la Segunda Guerra Mundial e indaga en los sentimientos y emociones de perder a alguien querido. En este caso su marido es llamado para ir al frente. Un hecho real que afectó a miles de familias. Acompañado de una bonita banda sonora de la mano del compositor Óscar Navarro y poniendo la voz Famous Oberogo – con quien tuvimos la oportunidad de charlar-. Ambos artistas junto a otros compañeros del equipo no quisieron perderse una premier tan especial, viajaron en el mismo avión para poder conceder entrevistas sobre el corto que habíamos tenido la oportunidad de ver en primicia. Se palpaba la alegría de haber sido seleccionados en este prestigioso festival.

Una vez despegamos, los pasajeros conectaron los auriculares a los dispositivos eléctricos para poder reproducir el corto. Al poco tiempo empezaron a repartir palomitas y bebida para hacer la vivencia más real. Una sala de cine en un avión. Más de 100 personas siendo partícipes – por sorpresa- de un cortometraje de animación español.

El Festival del Cine de Málaga celebra su vigésima séptima edición. Otro año más que recoge largometrajes, documentales y cortometrajes – un total de casi 250 audiovisuales-, vela por difundir, promocionar y contribuir en el desarrollo de diferentes formatos del sector audiovisual español. Además de realizar homenaje de personalidades emblemáticas del cine nacional. Es un evento que quiere llegar a todos los públicos, tanto es así que en diferentes ubicaciones de la ciudad se podrá gozar de actividades y exposiciones relacionadas con el festival. El festival dio el pistoletazo de salida el 1 de marzo y continuará hasta el 10 de marzo, diez días en que Málaga se empapará de cine y recogerá a una multitud de famosos, prensa y público interesado en la materia. Un evento que le da – aún más vida- a Málaga.

Un vuelo que no paraba de dar sorpresas. Acompañado de cámaras, micrófonos y escenas. Todo lo que puedes ver en un estreno habitual pero sobrevolando varias ciudades hasta llegar al destino final. En un abrir y cerrar de ojos estábamos aterrizando. Para poner la guinda al pastel decidieron dar un detalle final a todos los pasajeros invitándolos a vivir un día en el Festival de Cine de Málaga. Un regalo que resultó gratificante para todos quienes habíamos estado allí.

Artículos Relacionados

Suscríbete a nuestra

Newsletter

Sé el primero en participar de todas las novedades de Vip Style Magazine y recibe gratis la versión reducida de la revista.